Terapia online y presencial, valoración online gratuita.

676 28 24 06

.

Sexología

Expectativas en el sexo

¿QUÉ SON LAS EXPECTATIVAS EN EL SEXO?

Las expectativas son una serie de ideas o imágenes mentales que tenemos sobre cómo son las relaciones sexuales. Éstas se construyen durante nuestro desarrollo vital, a través de la historia personal, y sobre todo, de los mensajes que recibimos de manera más o menos explícita. Tener expectativas sobre algo, no es negativo per se, pues no deja de ser una forma de conocimiento. El peligro viene cuando éstas se alejan mucho de la realidad, generando insatisfacción si la vivencia no se ajusta a ella. Unas expectativas demasiado altas o demasiado bajas, así como la rigidez a la hora de cambiarlas, pueden conducirte a una vida sexual poco satisfactoria.

¿Sabías que el manejo de las expectativas juega un rol crucial en los problemas que se plantean en la terapia sexológica? Déjame que te muestre cómo influyen en tu vida sexual.

¿CUÁLES SON LAS EXPECTATIVAS MÁS FREQUENTES?

Toda la información que hemos recibido (y la que no) sobre las relaciones sexuales, se activa a la hora de tener un encuentro. Desde la concepción de lo que es tener sexo, cuándo y cómo empieza, hasta la manera en la que te deberías sentir y cuándo se puede dar por terminada la relación. ¿Cuándo empieza una relación sexual? ¿En el primer cruce de miradas en el que el cuerpo te responde con una sensación placentera, o cuando  te desnudas? Es más, ¿es siquiera necesario el deseo para dar inicio a una relación sexual? Estas preguntas, aparentemente obvias, pueden tener innumerables respuestas en función de la persona, su historia personal y el contexto. Creer que hay una serie de condiciones que te garantizarán una relación sexual plena puede provocar el efecto opuesto; la inhibición si las mismas no se presentan.

Vamos a revisar algunas de las expectativas más frecuentes, pero es importante tener en cuenta que cualquier conocimiento previo puede convertirse en una expectativa frustrante si no adoptamos una posición flexible y abierta ante la infinidad de posibilidades que se puedan generar. Algunas de las expectativas más frecuentes son:

  • El sexo tiene que ser algo espontáneo.
  • El sexo se tiene que iniciar cuando el deseo sexual es alto.
  • Para que haya merecido la pena, una relación sexual tiene que ir acompañada de un orgasmo.
  • El placer de una relación sexual proviene del orgasmo.
  • Cuando una o ambas personas tengan un orgasmo, se puede dar por terminado el encuentro.
  • La intensidad durante la relación sexual va siempre en aumento.
  • Si algo sale mal, se dan momentos incómodos o vergonzosos, y el deseo o placer disminuyen, es negativo.
  • El placer de mi pareja tiene que ver con mi capacidad para despertar su excitación.

El listado de expectativas es infinito y dependerá de cada persona, por ello lo interesante es que te preguntes cuáles son las ideas que están jugando un rol importante en ti y tu sexualidad.

¿CÓMO NOS ALEJAN LAS EXPECTATIVAS DEL PLACER?

Cuando nos relacionamos desde las expectativas, estamos poniendo una imagen mental al frente de la experiencia. Esto quiere decir que le estamos enseñando a nuestro cerebro a poner la atención en un tipo de información, obviando otra que puede ser igualmente importante. Por ejemplo, si he adquirido la creencia de que el sexo tiene que ser siempre iniciado por un deseo alto, y que el encuentro va a ser intenso y fluido, cuando estos elementos no se encuentren presentes, puedo sufrir una depepción y calificar de negativo ese encuentro. Sin embargo, si entiendo que me gustaría que fuera de esa manera, pero que el estado emocional de las personas involucradas, el estrés acumulado, el nivel de energía que se tenga ese día y un largo etcétera, son factores que jugarán un rol en el desarrollo de la relación, entonces un resultado distinto al imaginado, no será motivo de decepción, más bien otra de las posibilidades contempladas y algo fluctuante y por tanto no definitorio.

La manera en la que interpretamos las situaciones nos harán más o menos proclives a querer repetirlas. Si en lugar de interpretar un encuentro sexual como poco placentero, porque no ha sido muy intenso, no has tenido un orgasmo o se han dado momentos incómodos, lo lees como un momento en el que has podido conectar con otra persona, compartir intimidad y que por algún motivo no ha sido como esperabas y que eso no es determinante, tu actitud ante un posible segundo encuentro será muy distinta.

Como sabes, las situaciones son neutras y se convierten en positivas o negativas en función de las atribuciones que hacemos, y de la información a la que le prestas atención.

Se trata de redefinir el modo en el que evaluamos.

¿CUÁL ES EL MEJOR ANTÍDOTO CONTRA LAS EXPECTATIVAS?

Como decía, las expectativas no han de ser algo negativo, siempre y cuando sepamos adaptarnos cuando éstas no se cumplan. Sin embargo, tener una visión más cercana a la realidad puede ayudarte a conectar con lo que esté sucediendo y a permanecer abierto a sorprenderte. Y para ello, no hay mejor manera que estar informado.

 La visión que la industria del cine, la música, los medios de comunicación y otras fuentes ofrecen, solo muestran una parte de la realidad. Y a veces puede ser la parte más aderezada.

Aunque ese momento cúspide que una película escenifica pueda darse, también puede darse la rutina, el no saber cómo comunicarse sexualmente con el otro, los momentos incómodos y la falta de sintonía. Y ello no es sinónimo de fracaso o algo de lo que asustarse. Leer sobre sexología puede ayudarte a conocer situaciones comunes que las personas transitan en su vida sexual, y a normalizar la falta de deseo, los orgasmos que no llegan, la torpeza… y otros elementos que pueden estar y de los que no hay que avergonzarse.

Hablar de tu sexualidad con otras personas también es importante a la hora de regular las expectativas. Ten en cuenta que en este caso es importante que sean personas de confianza y honestas, y aún así has de saber que la deseabilidad social es un factor que nos lleva a embellecer la realidad a veces algo más de lo que le corresponde.

 Aún así, compartir con iguales tus inseguridades y tus conquistas, es una fantástica manera de conocer el variado mundo de la sexualidad y la diversidad en la vivencia de cada uno.

Otro bálsamo para inocular el efecto de las expectativas es practicar la presencia plena. Las imágenes mentales pueden conducirnos paradójicamente a la insatisfacción ya que en el momento en el que la mente lidera, se produce una desconexión de las sensaciones físicas.

La realidad no se comporta como la imaginación. El mapa no es el territorio. Una actitud de apertura y la capacidad de sorprenderte te permitirán relajarte y sentir lo que esté sucediendo, aunque no se corresponda con lo que imaginas. Desde esa conexión con tus sensaciones y tu propia habilidad para comunicarte y actuar, puedes dejarte guiar por percepciones distintas a las que esperabas, igualmente satisfactorias…o no, sin que ello condicione de manera determinante tu vivencia sexual.

Si crees que conoces tus expectativas, y que son bastante realistas y aún así no se están cumpliendo y ello te está generando malestar, no dudes en contactar con nuestro equipo de sexología para acompañarte en la conquista de tu placer.

Lucia Jiménez Sacristán

Artículos que te pueden interesar

Mujer

La desigualdad afecta a la salud mental

A diario las mujeres son las personas que más acuden a la consulta de Psicología y otrasespecialidades para pedir ayuda. Muchas veces con culpabilidad por estar mal y no saberseguir …

Sexología

Expectativas en el sexo

¿QUÉ SON LAS EXPECTATIVAS EN EL SEXO? Las expectativas son una serie de ideas o imágenes mentales que tenemos sobre cómo son las relaciones sexuales. Éstas se construyen durante nuestro …

Psicología

Como salir del estrés

Una de las principales amenazas para nuestro bienestar diario es el temido estrés. Insomnio, nerviosismo, trastornos en los ritmos del sueño, cansancio y problemas de alimentación son algunos de los …

×

 

¡Hola!

Ahora puedes hacer tu consulta
por WhatsApp

×